boomer

Un Cuento Erótico: Esta será nuestra última noche

Déjame verte antes de tocarte por última vez. ¿Acaso importa esperar unos minutos mas? ¿acaso no es un regalo ver como  te mueves frente a mi? ¿Acaso importa pensar que habrá un mañana cuando ambos sabemos que solo tenemos esta noche?   Hace calor aquí. Aun después que has abierto la ventana y después que me he quitado el saco. Hará mas calor, lo sabes también como yo pero juegas a no darte cuenta que te estoy haciendo el amor con los ojos antes de siquiera quitarte la ropa =mas=   -        ¿Te molesta si fumo?- me preguntas    -        Si me molesta   Te sonríes y sacas un cigarrillo de tu bolso. Te lo colocas en la boca y me miras con tus grandes ojos marrones, oscuros como la noche que nos rodea.  No hay nadie más aquí que nosotros dos y aun así siento que esa mirada llena toda  esta sala.  A veces pienso que eres mágica, pero esta noche, nuestra noche final,  creo que debo redefinirte en tus movimientos y en tus gestos, en tus palabras que dices y aun en las que callas.   Me acerco a ti y te ofrezco fuego. Tú te inclinas y la luz  de la llama golpea tu hermoso rostro.   Eres mi dueña   Eres noche y eres mi dueña   -        Algún día eso te matará – le digo, solo por decir algo.   -        Eso no será hoy. Y sabes que para nosotros no hay un mañana     Me sonrío. Tiene razón me digo a mi mismo mientras tomo una botella de vino en mis manos e intento abrirla. Ella se mueve detrás mío  y se acomoda en uno de los sillones sin decir nada.   A lo lejos, la voz de Gilberto Santa Rosa nos cuenta que pensaba que nunca mas se volvería a enamorar. Es una canción de amantes que se encuentran para empezar una vida, pienso mientras vierto el líquido oscuro en las copas. Una canción de amantes que tienen una vida por delante para vivirla juntos.   Pero ella y yo solo tenemos una noche para que todo se acabe por fin   Muchas veces pensé en este momento – me dice ella interrumpiendo mis pensamientos   -        Pensaste en que todo acabaría así? Con un vino y un cigarrillo?   -        Pensé que todo acabaría y que aun seguiría admirando lo duro de tu trasero   Sin darme cuenta lanzo una carcajada. Aun esta noche, aun cuando los minutos se hacen tan valiosos por que son escasos, aun así ella bromea. Aun así quiere demostrarme que ella domina la situación cuando hace mucho tiempo perdimos ambos el dominio de lo que nos estaba pasando.  Y no la puedo culpar. Yo haría lo mismo si no fuera por que en este momento, cuando estoy a punto de decirle adiós para siempre, no sintiera que estoy atrapado mas que nunca en sus manos.   De repente ella se pone de pie y se acerca a un cenicero aplastando su cigarrillo.   Y camina hacia a mi.   Lentamente.   Como si en vez de poner los pies en el suelo  flotara   Y me quedo como un estupido mirándola   -        Esa noche será la ultima – me dice sin quitarme sus ojos de los míos   -        Esta  noche será la ultima – le respondo asintiendo con la cabeza   Levanta los brazos y los pone detrás de mi cuello. No puedo quitarle los ojos de encima. Solo puedo sentir como su cuerpo, delgado y frágil, se pega el mío.   Y siento que mi corazón empieza a latir fuertemente cuando pongo mis manos en su talle y la pego mas aún a mi.   -        Esta será la última noche – me vuelve a decir   Y empieza a besarme. Siento el tacto suave de sus labios sobre los míos mientras me inclino para acercarme aún mas a ella.  Y ella responde aumentando lentamente la presión sobre mi cuello. Me quiere mas cerca de ella y yo se lo facilito.   Mis manos empiezan a acariciar su talle tratando de encontrar cada parte que la  hace única.   Mi querida y hermosa amante.   Déjame que este momento lo saboree. Que se haga eterno, que su recuerdo venga  a mi cada noche de mi vida cuando en silencio esté solo en mi habitación e imagine que tu calor nunca se fue de mi lado.   Déjame besarte sin pensar que este es solo el preámbulo del resto de nuestras vidas que viviremos cada uno por separado.   Mientras toco su cuerpo, mientras siento sus labios sobre los míos, su lengua ágil buscando la mía dentro de mi boca, detengo el tiempo entre mis manos. Lo detengo en el perfecto juego que hay entre nuestros cuerpos intentando compenetrarse en uno como tantas veces lo hicimos antes.   -        Que nos pasó – me pregunta separándose apenas unos  centímetros de mi boca   -        Nos ganó la vida – le respondo sin saber muy bien que es lo que le estoy diciendo   -        Que esta noche sea eterna entonces – me dice   La tomo entre mis brazos y la levanto en vilo.  La pego a mi pecho mientras mi brazo derecho se posa bajo sus rodillas. Ella no me ha soltado en ningún momento y ahora se apoya en mi cuerpo. Puedo adivinar sus senos hermosos y firmes debajo de su vestido y eso me causa aun una mayor excitación y lo mejor de todo es que  ella parece notarlo.   La llevo a mi cama donde tantas veces estuvimos juntos amándonos.  No deja de verme a los ojos y no dejo yo de verla a los suyos . Por un momento creo que estoy a punto de perder la mortalidad de mi alma ante esos ojos maravillosos llenos de pasión contenida por amarme.     -        Te quiero hacer el amor como nunca se lo hice a nadie antes – le digo entre susurros   -        Será esta la última vez. ¿Lo sabes no  es asi? Dime que lo sabes por que si no entonces es mejor que me dejes ir   -        ¿Quieres irte?   -        No   -        Entonces esta será la ultima vez   La beso como si no importara nada mas en el mundo. Sus labios, sus mejillas, su mentón, su cuello. Cada parte de su piel a mi alcance es para mí un hermoso manjar que debo saborear.   Ella se deja tocar, se deja besar sin quitarme sus manos de mi cuello. La siento jadear cada vez mas fuerte y eso me excita a un más. Con cada beso, con cara caricia, siento que una erección empieza a crecer dentro de mi pantalón.   Y ella lo sabe, sabe lo que me causa. Y parece feliz ante eso. Esta será la última vez y será la mejor.   Por fin retira sus brazos de mi cuello y empieza a acariciar mi espalda mientras, tendida de espaldas sobre la cama, yo empiezo a buscar la firmeza de sus senos para explorarla con mis manos.   Como una coreografía mil veces ensayada, mi mano derecha busca meterse por debajo de su blusa, acariciando su firme estomago con mis dedos.   Y ella me deja hacerlo.   Luego lentamente se la levanto. Ella arquea la espalda para facilitarme la acción y por fin se la puedo quitar.   Coloco la blusa  a un lado de la cama y me olvido de ella.  Vuelvo a ver a la mujer que esta noche  amaré con mi cuerpo, mi mente y mi corazón   Es hermosa. Su piel tersa. Sus senos firmes. La perfección  de su figura.   Ella me sonríe picaramente. Sabe que estoy excitado y sabe que dentro de unos minutos ambos alcanzaremos el cielo en medio de abrazos y besos.   -        Me ves como si fuera  la  primera vez que estuviera desnuda ante ti – me dice   No le respondo. Solo me inclino y empiezo a besar su estomago. Ella se arquea casi imperceptiblemente al sentir la tibieza de mis labios en esa parte de su cuerpo. Empiezo a recorrerla de a pocos buscando sus senos que aun debajo de su brasiere se tornan apetitosos para mi. Lamo su estomago y beso el espacio alrededor de su ombligo.   Mis manos la tocan sin ningún pudor. Conocen su cuerpo, cada detalle en su piel. La han recorrido cientos de veces antes que hoy . y hacen honor  a eso buscando los puntos donde sé que hay mas excitación.   La acaricio dulcemente. Busco sus pezones y los toco con suavidad. Ella emite apenas un gemido cuando mi mano derecha recorre la punta de su pezon izquierda  son mi índice y mi pulgar.   -        Deja que me lo quite -  me dice llevando ambas manos a la espalda para desabrocharlo   Y me pierdo en el movimiento de su cuerpo mientras lo hace. Es perfecta.   MI mujer. Ella es mi mujer por esta noche.   Por fin mi boca llega a sus senos y no pierdo tiempo en besarlos. Con mi lengua recorro el pliegue que hacen con su pecho y voy subiendo muy despacio por la piel tersa y perfecta hasta alcanzar la cima de su cuerpo.  Lo hago  de a pocos como si quisiera grabarme mentalmente el recorrido hacia sus pezones.   Cuando por fin encuentro el derecho el gemido de ella se ha vuelto un continuo quejido de placer.   Y los beso. Beso sus pezones y me los meto a la boca y los absorbo ávido por placer.   El paraíso tiene piel de mujer y gime cuando lo besas. El paraíso tiene cabellos largos, pecas sobre la piel. Tiene pezones que se endurecen ante la cercanía de tu cuerpo.   Mi mano busca su pequeña tanga que es para este momento, la ultima prenda que tiene puesta. Mientras beso sus senos la retiro muy despacio casi sin ver. Ella dobla las piernas para facilitar mi acción y cuando ya la tiene fuera de su cuerpo, vuelve a echarse totalmente sobre la cama. Ahora si está completamente desnuda para mi   Me acomodo sobre su cuerpo no sin antes volver a extasiarme con la perfección de sus formas   De repente de un gesto rápido me obliga a arrodillarme entre sus piernas. Por un momento me distraigo pero cuando sus manos empiezan a sacarme la camisa y a quitarme el cinturón del pantalón me doy cuenta que ella no está dispuesta a esperar mas por mis caricias.   Quiero penetrarla y ella también lo desea.   Me quito la ropa lo mejor que puedo  y ella se sonríe al ver lo acelerado de mis movimientos. Me encanta. La adoro. Adoro la forma en que me mira, la forma en que recorre mi torso desnudo con sus manos.   Recuéstate me dice. ¿como podría desobedecer esa orden?   Y yo lo hago. Solo traigo puesta mi trusa cuando por fin me hecho sobre la cama. Pero solo por un momento por que con una rápida maniobra termina retirándola de mi cuerpo.   Mi pene, muy erecto, parece entonces frente a ella   ¿Qué hay más hermoso en el mundo que una mujer quiera besarte allí? ¿Darte placer con todo su cuerpo sin  ningún tipo de limites?   Ella me besa. Lo hace con dulzura, con pasión. Juguetea con mis testículos, mientras lo hace y yo siento que el cielo esta noche es mío.  Y me extasía verla hacerlo. Con sus ojos cerrados,  con sus manos perdiéndose entre mis nalgas, acariciando mis  piernas, ella no deja de besarme y yo siento que un calor incontenible recorre mi estomago y baja a mi vientre con cada uno de sus movimientos.   -        Ven -  le digo por fin y ella abre ojos. Se acerca a mi rostro y me besa en la boca   Es perfecta, mi amante, mi otra mitad.   -        Por favor, recuéstate tu ahora - le vuelvo a decir.   Ella me mira  y nuevamente veo ese gesto de picardía y de ternura cómplice sonriéndome a mi lado.   La tengo nuevamente allí, a mi merced, esperando para ser amada.   Me inclino entre sus piernas y empiezo a besar la delicada piel que hay en sus costados. Ella lanza un pequeño gemido al darse cuenta que lo que quiero realmente es besar su vagina.   Y lo hago. Con mis labios busco los suyos. Primero la beso dulcemente, luego con mi lengua la exploro. Encuentro la  humedad de su bajo vientre y eso hace que me excite aun mas si eso fuera posible.   -        Ahhhhhhh, ahhhhhhhhhhhh - gime   -        Mmmmmmmmm mmmmmmmmmmm – deja escapar ella de sus labios   Pero yo la ignoro. Con mi lengua busco su clítoris y siento que ella empieza a agitarse al sentir el contacto de mi lengua húmeda dentro de ella.   Con mi dedo índice intento explorarla aun mas allá. Ella vuelve a gemir esta vez sin ningún tipo de restricciones. Sus manos pasan de sus senos a mi cabeza y luego al espaldar de la cama en medio de la desesperación de saber el placer inminente que va a sentir si sigo haciendo lo que estoy haciendo ahora.   Sus gemidos son cada vez más  y más fuertes mientras, con mis labios, y mi lengua, manipulo su clítoris en medio de la humedad cada vez mayor de su vagina Mi dedo entre y sale de ella con un ritmo cada vez mas intenso   -        Aaaaaahhhhhhhhhh, ahhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!!!!!!!!!!!! -        Mmmmmmmmmmmmmmmm, ahhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!!! . De repente ella pega mi cabeza cada vez con más fuerza a su pubis   ¿Acaso me vas a regalar un orgasmo ahora mi amor? ¿Acaso voy a ver como te mojas toda con mi

Hay 6419 palabras más en este escrito, para seguir leyendo debe identificarse

Elija una cuenta para acceder al contenido completo

Cuenta de Ymipollo
Hola


Reacciones


Debe estar identificado para ver los comentarios o dejar uno.

Entrar a Ymipollo

¿ping? ¡pong! Ymipollo © ¿ping? ¡pong 1!